Pérdida auditiva en niños

La pérdida auditiva afecta a entre 1 y 4 niños por cada 1.000 nacimientos.1 Esta cantidad es muy superior si incluimos a los niños con pérdida auditiva fluctuante (producida por infecciones del oído) y con pérdida auditiva unilateral (de un lado).

Aprender a oír y escuchar

Para lograr entender mejor la pérdida auditiva, es importante comprender cómo aprende a oír y escuchar un niño, además de conocer los indicadores de comunicación para su edad.

Tras el nacimiento, la audición de un recién nacido es similar a la de los adultos, pero los bebés deben aprender a utilizar su audición para cimentar su capacidad de comunicación. Necesitan oír de forma repetida los sonidos de su idioma para que puedan asociar estos sonidos con palabras. Aprenden a oír para entrar en contacto con el mundo mediante la asociación de los sonidos con las cosas, ya sea el sonido del

agua que sale del grifo a la hora del baño, o una relajante nana cuando hay que dormirse.

Localización

Una de las capacidades auditivas más precoces y sencillas de observar en su bebé es la localización: la habilidad de ubicar la fuente de un sonido. Debido a que oímos a través de los dos oídos (de forma biauricular), podemos localizar los sonidos con gran precisión.

Observar la capacidad de su hijo para la localización
. En general, los recién nacidos se moverán o abrirán los ojos cuando escuchen un sonido intenso. Esto se conoce como el "reflejo de sobresalto" y lo provocan muchos sonidos intensos. Cuando su hijo tenga cinco o seis meses, podrá observar mejor una auténtica respuesta de localización haciendo sonidos suaves por detrás o por los lados del bebé mientras este mira de frente. Un suave ruido con el sonajero o un susurro deberían provocar que el bebé gire la cabeza hacia el sonido. Es muy importante ver lo bien que el bebé responde a sonidos suaves (como el sonido del habla "s").

Los indicadores del desarrollo del habla y del lenguaje

  • Con 9 meses. Muestra la comprensión verbal de palabras sencillas como "mamá", "papá", "no", "adiós".
  • Con 10 meses. El balbuceo debe sonar parecido al habla, con sílabas independientes encadenadas ("da-da-dada"). Las primeras palabras reconocibles se pronuncian en este momento.
  • Con 1 año. Pronuncia una o más palabras.
  • Con 18 meses. Comprende frases sencillas, recoge objetos familiares bajo petición (sin gestos) y señala partes del cuerpo. Asimismo, dispone de un vocabulario oral de entre 20 y 50 palabras y utiliza frases cortas ("no más", "a calle", "mamá coge").
  • Con 24 meses. Tiene un vocabulario oral de 150 palabras, como mínimo, y aparecen las primeras frases sencillas de dos palabras. La mayor parte de la conversación debería ser comprensible para los adultos que no están con el niño a diario.
  • De los 3 a 5 años. Usa el lenguaje hablado de forma constante para expresar deseos, emociones, transmitir información y realizar preguntas. Un preescolar debería entender casi todo lo que se le dice. El vocabulario hablado pasa de 1000 a 2000 palabras, que se enlazan en frases complejas y con sentido. Todos los sonidos del habla deben ser claros y comprensibles al final del periodo de desarrollo.

Si observa un retraso de aproximadamente tres meses en su hijo a la hora de alcanzar los indicadores de desarrollo mencionados anteriormente, le recomendamos que lo lleve con un audiólogo para que examine su audición.

Signos de la pérdida auditiva

Esté siempre alerta de las situaciones en las que el niño no responda adecuadamente a los sonidos, ya que esto puede ser un signo de pérdida auditiva. A veces resulta difícil detectar formas leves de pérdida auditiva, incluida la pérdida auditiva en un único oído. Es importante recordar que incluso las formas leves de pérdida auditiva pueden afectar negativamente a la capacidad del niño para aprender a través de la audición.

El signo más evidente de una posible pérdida auditiva puede ser el retraso en el desarrollo del lenguaje y del habla. Los siguientes son signos que nos indican que un niño no oye con normalidad:

  • no se da cuenta de que alguien que se encuentra fuera de su campo de visión le está hablando, especialmente si las distracciones son mínimas;
  • se sobresalta o sorprende al darse cuenta de que le han llamado, independientemente del nivel de ruido;
  • se sienta cerca del televisor, incluso cuando el volumen del aparato es suficientemente alto para que lo escuche el resto de la familia;
  • sube el volumen del televisor o del equipo de música a un nivel excesivo;
  • no responde a las voces en el teléfono o cambia constantemente el auricular de un oído al otro;
  • no reacciona ante sonidos intensos o fuertes.

Si su hijo está en edad escolar, aunque solo tenga una pérdida auditiva leve, podría tener problemas de socialización, comportamiento o atención en el aula.

Causas de pérdida auditiva

La pérdida auditiva puede ser congénita (se presenta en el nacimiento) o adquirida (se presenta más tarde). Aproximadamente el 50 % de todos los incidentes de pérdida auditiva congénita son debidos a factores genéticos 1 Algunas causas que no son hereditarias por naturaleza incluyen enfermedades, infecciones prenatales y afecciones que aparecen en el momento del nacimiento. La pérdida auditiva también puede aparecer después del nacimiento, quizás como resultado de una enfermedad, una afección o una lesión. Si desconoce qué ha causado la pérdida auditiva de su hijo, lo mejor es que consulte al propio médico que atiende a su hijo.

Tipos de pérdida auditiva

Pérdida auditiva conductiva

La pérdida auditiva provocada por un problema en el oído externo o medio se denomina pérdida auditiva conductiva. En el caso de una pérdida auditiva conductiva, la función del oído interno es normal, pero existe un daño u obstrucción que afecta al buen funcionamiento de los oídos medio y externo impidiendo que los sonidos lleguen hasta el oído interno. La pérdida auditiva conductiva es normalmente temporal y puede tratarse en niños. Sentirá más suaves los sonidos provenientes del exterior, mientras que su propia voz sonará más fuerte de lo normal.

Causas comunes de la pérdida auditiva conductiva:

  • Infecciones del oído (otitis media)

    Las infecciones del oído medio son las causas más comunes de pérdida auditiva conductiva en niños. La mayor parte de los niños tendrá al menos una infección de oído durante su infancia.

  • Cera en el oído (cerumen)

    La cera en el conducto auditivo puede actuar como un tapón, lo que impide que las ondas sonoras alcancen el tímpano. En esos casos, el exceso de cerumen se puede ablandar con gotas que faciliten la salida espontánea de la cera o se debe acudir a un médico o especialista para que retire el tapón. Los bastoncillos de algodón no se deben usar nunca para extraer el cerumen ya que pueden empujarlo más hacia el interior del conducto o, incluso, podrían perforar el tímpano si se insertan demasiado hacia dentro.

  • Oído de nadador (otitis externa) –Otra enfermedad común que afecta al conducto auditivo externo es el "oído de nadador". Esta dolorosa infección bacteriana se produce cuando el conducto auditivo queda húmedo después de haberse bañado o de nadar. Puede provocar que el conducto auditivo se cierre y tener como resultado una pérdida auditiva temporal.

Pérdida auditiva neurosensorial

Cuando los daños se ubican en el oído interno, se denomina pérdida auditiva neurosensorial. Son el resultado de un mal funcionamiento de la cóclea (sensorial) o de las vías auditivas que llegan el cerebro y, a menudo, son congénitas, es decir, de nacimiento. Se pueden desarrollar como consecuencia de la exposición constante a música alta o a ruido, o a la exposición a medicamentos que pueden afectar a la audición. La pérdida auditiva neurosensorial es permanente y no se puede tratar con medicamentos ni con cirugía. En la mayoría de los casos, tanto los audífonos como los implantes cocleares pueden ser útiles.

Pérdida auditiva inducida por el ruido (PAIR) constituye el único tipo de pérdida auditiva que es completamente evitable. Los sonidos pueden ser dañinos cuando son demasiado altos, incluso durante un breve periodo, o cuando son altos y tienen una larga duración. Es importante tratar de no exponer a su hijo a sonidos dañinos, por lo que deberá reducir el ruido, utilizar dispositivos de protección, o bien alejar a su hijo de esos ambientes con ruido excesivo.

Pérdida auditiva mixta

A veces, una combinación de factores que afectan tanto al oído medio o externo como al interno (cóclea) da lugar a la pérdida auditiva mixta.

Referencia

1 American Speech-Language-Hearing Association. Causes of Hearing Loss in Children. Extraído de https://www.asha.org/public/hearing/Causes-of-Hearing-Loss-in-Children/.