Audiometrías para niños

Una audiometría puede determinar si existe pérdida auditiva, si uno o los dos oídos están afectados, el tipo de pérdida auditiva, el grado de pérdida auditiva, si la pérdida auditiva puede tratarse médicamente o con tecnología auditiva (p. ej.: audífonos, implantes cocleares y tecnología auxiliar), y cómo afectará esta pérdida auditiva a su hijo o a su capacidad para comunicarse.

Diferentes tipos de audiometrías

Screening auditivo

El screening auditivo normalmente muestra que la audición del niño no está en un nivel normal. Los procedimientos de screening son rápidos, fiables e indoloros. En caso de que el niño no supere esta prueba, entonces será derivado para someterse una evaluación más detallada.

Audiometrías objetivo

Estas pruebas no necesitan que su hijo responda o participe cuando oiga un sonido. Estas pruebas normalmente se realizan en recién nacidos y niños pequeños, niños con discapacidades del desarrollo, niños que no cooperan, cuando otras pruebas sean incoherentes o poco fiables, y para confirmar resultados de pruebas de comportamiento.

  • Potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC): se produce un sonido en los oídos a través de unos auriculares y se registra la respuesta al mismo. Estos registros son analizados y proporcionan una estimación de la sensibilidad auditiva.
  • Emisiones otoacústicas (EOA): las EOA proporcionan información sobre las células sensoriales ciliadas dentro del órgano auditivo (cóclea). Los sonidos se envían al oído de los niños mediante una pequeña boquilla y un micrófono registra la respuesta del sonido de la cóclea.
  • Timpanometría: este tipo de prueba proporciona información sobre cómo se comportan el tímpano y el oído medio. Se introduce un suave soplo de aire en el oído y se registran los movimientos del tímpano como respuesta al cambio de la presión de aire. Esta prueba puede determinar si el tímpano está perforado o si existe líquido en el oído medio.

Audiometrías de reflejo condicionado

Las pruebas condicionadas proporcionan información de cómo oye su hijo y responde a sonidos a través de tonos diferentes. Los sonidos se presentan a través de auriculares o altavoces. El audiólogo espera y registra las respuestas de su hijo a los sonidos más suaves presentados y los refleja en un gráfico denominado audiograma.

Cómo se mide la pérdida auditiva

El sonido se produce en diferentes tonos llamados "frecuencias" y en diferentes niveles de sonido denominados "intensidades". La unidad de medida para la frecuencia es el hercio (Hz) y la de la intensidad es el decibelio (dB). El rango de tonos que oímos incluye frecuencias bajas (250 Hz) y altas (8.000 Hz). El rango de intensidades que oímos va de 0 dB (sonido muy suave) a 120 dB (sonido muy alto). Una prueba de audición es una medición de lo suave que oímos en cada tono.

El audiograma

Los resultados de la prueba se reflejan en un gráfico denominado audiograma (una representación gráfica de la audición de su hijo). En este audiograma se representan los sonidos más suaves que su hijo puede oír. Los sonidos pueden ser suaves o intensos, o de tono alto o tono bajo. Tanto el nivel de sonido como la tonalidad del sonido se muestran en la gráfica. Los sonidos muy suaves se ubican en la parte superior de la gráfica y los sonidos muy intensos en la parte inferior. Los tonos bajos aparecen en el lado izquierdo de la gráfica, mientras que los tonos altos se localizan en el lado derecho.

Audiograma

Grados de pérdida auditiva

El grado de pérdida auditiva hace referencia a la gravedad de la pérdida auditiva. En el caso de los niños, la audición se describe normalmente mediante el nivel de audición medio.

  • Rango normal o sin pérdida: entre 0 y 20 dB
  • Pérdida leve: entre 21 y 40 dB
  • Pérdida moderada: entre 41 y 65 dB
  • Pérdida auditiva severa: entre 66 y 90 dB
  • Pérdida profunda: 91 dB o más

La pérdida auditiva suele afectar a nuestra comprensión verbal. En concreto, se dejan de oír las consonantes /p/, /k/, /f/, /h/ o los sonidos con /t/, /sh/ y /s/.

Preguntas habituales sobre las audiometrías

¿Por qué necesita mi hijo una audiometría?

Existen diferentes razones para someter a su hijo a una audiometría:

  • Su hijo/a no superó el screening auditivo a recién nacidos o el screening auditivo escolar.
  • Usted, sus seres queridos, o el maestro de su hijo están preocupados por la dificultad auditiva o el seguimiento de instrucciones de su hijo
  • Su hijo le ha dicho que tiene problemas para oír
  • Su hijo se somete a cirugía del oído
  • Su hijo ha comenzado a tomar una medicación que podría afectar a su audición

¿Cada cuánto necesitará mi hijo realizar una audiometría?

El estado de la audición de su hijo puede variar con el paso del tiempo. Algunas pérdidas auditivas son temporales y pueden tratarse médicamente, mientras que otras pérdidas auditivas son permanentes. Además, la gravedad de algunas pérdidas auditivas puede cambiar (mejorar o empeorar), mientras otras pérdidas auditivas permanecen estables a lo largo del tiempo. Por lo tanto, se recomienda que los niños con pérdida auditiva determinada se sometan a una audiometría al menos una vez al año para saber el estado actual de su audición. Si su hijo es más pequeño o las audiometrías han sido incompletas o inclusivas, podría necesitar varias citas al año para realizar diferentes audiometrías.

¿Quién llevará a cabo la audiometría de mi hijo?

Un audiólogo infantil con formación en el tratamiento de bebés y niños pequeños realizará una evaluación integral de su audición. Este revisará con usted los resultados de la evaluación y le responderá a todas las dudas que tenga, también le explicará cuáles son los pasos siguientes en caso de que necesite evaluar y tratar la pérdida auditiva de su hijo.