Funciones importantes para niños de los audífonos

La mayoría de los niños con una pérdida auditiva suelen tener problemas para oír sonidos agudos,comolas voces femeninas, las voces de otros niños y muchos sonidos enriquecedores que conforman su mundo. Los sonidoscomo/s/, /sh/, /f/, /z/, etc. son vitales para el desarrollodellenguaje y el habla. Estos sonidos solo se pueden producir de forma correcta si el niño los puede oír. Hasta ahora, la tecnología convencional ha estado limitada en lo que se refiere a permitir la audición de estos tonos agudos.

Compresión de frecuencia

La exclusiva función SoundRecover, únicamente disponible en dispositivos Phonak, asegura la audibilidad de sonidos agudos, lo que supone un avance sin precedentes con respecto a la amplificación convencional. Representa un papel decisivo en el desarrollo del habla y del lenguaje, y brinda a los niños con pérdidas auditivas una mejor oportunidad de interactuar con el resto de sus amigos.  Más información sobre la compresión de frecuencia

Anulación sofisticada de la realimentación

La realimentación (pitidos) suele ser un problema a la hora de ajustar la amplificación a los niños, especialmente en el caso de los bebés y niños muy pequeños.  A menos que se elimine, no será posible proporcionar un volumen suficiente, lo que podría afectar a la audibilidad y al habla y el lenguaje del niño. Se necesita un buen sistema de realimentación para garantizar una amplificación óptima y eliminar los molestos pitidos.

Acceso a la tecnología FM

Uno de los mayores desafíos para los niños hipoacústicos es la audición en entornos ruidosos o cuando hay una gran distancia entre el niño y el orador (como en la escuela o en la guardería). Incluso con audífonos, el ruido, la distancia, la acústica de una sala o la falta de contacto visual dificultan la audición en niños hipoacústicos. Los sistemas FM son una solución para estos entornos en los que es difícil oír, ya que el transmisor FM recoge las señales del habla en la fuente (por ejemplo, la voz del profesor) y las transmite de forma clara y sin distorsión, directamente a los audífonos. Los expertos recomiendan el uso de la tecnología FM en los casos de niños hipoacústicos a partir de los nueve meses de edad (alrededor de una mesa en una comida familiar, durante la conducción, etc.) o tan pronto como la familia esté lista. Más información sobre la tecnología FM

Audífonos que cambian las necesidades de su hijo

Son necesarios para tener en cuenta las necesidades en constante cambio a medida que el niño crece y los efectos de una pérdida auditiva fluctuante o progresiva.  Desde un punto de vista financiero, es mejor configurar un audífono con una serie de funciones sofisticadas desde el principio y estas se irán activando a medida que el niño crezca.  Con los screening auditivos a recién nacidos, muchos niños hipoacústicos recibirán un audífono con seis meses de edad. Llevarán su primer audífono hasta los tres o cuatro años como mínimo. Las necesidades comunicativas cambian a medida que crece el niño, lo que significa que las funciones que estaban inicialmente desactivadas (micrófono direccional, eliminación de ruidos, selección de programas, etc.) serán vitales cuando el niño empiece a tener un grupo de amigos y se desplace más.

Seguridad para su hijo

Esta característica es importante en el sentido de que evita que el niño se trague la pila de forma accidental. Los niños menores de tres años, como mínimo, deberían utilizar audífonos con esta característica. Todos los BTE pediátricos de Phonak incluyen esta función a prueba de manipulaciones.

Productos sólidos y duraderos

Los niños desarrollan una gran dependencia de los audífonos y, por lo tanto, es esencial que los productos para niños sean sólidos y duraderos. Lo ideal es que estos productos sean resistentes al agua, lo que significa que el sudor (los niños pequeños suelen sudar mucho alrededor de la cabeza), un contacto accidental con el agua (como ser sorprendido por la lluvia) y la suciedad no afectan al rendimiento del audífono. Más información sobre productos pediátricos